Miren Alberdi (1938–2026): la primera ecofisióloga vegetal chilena
Con profundo pesar despedimos a la Profesora Dra. Miren Rita Alberdi Lag, una de las figuras más influyentes de la ecofisiología vegetal en Chile y pionera de esta disciplina en el país. Durante décadas desarrolló una destacada labor académica en la Universidad Austral de Chile, en Valdivia, y en la Universidad de La Frontera, en Temuco, formando generaciones de estudiantes e investigadores con un rigor intelectual excepcional, una profunda generosidad y un permanente compromiso con el avance del conocimiento.

Sus investigaciones contribuyeron de manera decisiva a comprender las respuestas fisiológicas de las plantas del bosque templado lluvioso valdiviano frente a distintos factores de estrés ambiental. Su liderazgo científico trascendió las aulas y los laboratorios, dejando una huella imborrable en la comunidad académica nacional e internacional. Además de dirigir numerosas tesis en las universidades donde ejerció, participó también en la formación de estudiantes de doctorado en las Universidades de Chile y de Concepción. Sus más de cien publicaciones científicas, ampliamente citadas en la literatura internacional, dan testimonio de la relevancia y el impacto de su obra.
Una parte importante de su quehacer estuvo dedicada al fortalecimiento de la botánica chilena como disciplina. En 1977 organizó en Valdivia la primera reunión nacional de botánicos, encuentro histórico en el que se creó la Sección de Botánica de la Sociedad de Biología de Chile, institución que posteriormente daría origen a la actual Sociedad de Botánica de Chile.
Para el Santuario de la Naturaleza Parque Katalapi, la contribución de la Dra. Alberdi fue igualmente trascendental. Su experiencia y visión científica fueron fundamentales para la realización de los primeros proyectos FONDECYT desarrollados en Katalapi sobre la ecofisiología de los coihues y de las proteáceas, dando inicio a una actividad de investigación que continúa y se ha fortalecido hasta nuestros días. Desde los comienzos del parque fue su principal asesora en materias botánicas y ecológicas, contribuyendo de manera decisiva al conocimiento y valoración de la extraordinaria biodiversidad que alberga este bosque templado.
Quienes tuvieron el privilegio de conocerla recuerdan no solo a una científica excepcional, sino también a una persona de gran calidad humana: una profesora cercana, generosa y exigente, capaz de despertar vocaciones científica
s y de inspirar a quienes trabajaron a su lado. Su legado perdurará en sus publicaciones, en sus discípulos y en las numerosas contribuciones que dejó al desarrollo de la botánica y la ecofisiología vegetal en Chile.
La Fundación Parque Katalapi expresa sus más sinceras condolencias a su familia, amigos, colegas, estudiantes y a las comunidades de la Universidad Austral de Chile y de la Universidad de La Frontera.
Descansa en paz, querida Mirentxu. Tu legado seguirá floreciendo en los bosques que tanto estudiaste y ayudaste a comprender.
